31 de mayo de 2011

3MBS


Sólo hago más que subir, y subir, y subir... y nunca llego a ningún lado... Es desesperante...

24 de mayo de 2011

Gran amor.

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán,siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más...
Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir,conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros.
Porque,a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas,que haciendo el amor con alguien a quien aprecias...

22 de mayo de 2011

...

Siempre hace frío lejos de ti... y más en estas noches de tormenta. Y es que aún dueles, y no deberías.

19 de mayo de 2011

Enero en la playa.

Y tu piel es blanca como esta mañana de enero demasiado hermosa como para ir a trabajar. Y sin pestañear, hablamos con la jefa un cuento chino y, como niños, nos volvemos a acostar. Se supone que debería ser fácil, ¿Tienes frío? Pero a veces lo hago un poco difícil. Perdón. Suerte, que tu ríes y no te enfadas, porque eres más lista y menos egoísta que yo.
¿Todavía tienes frío? Bueno, cierra los ojos un minuto, que te llevo a un lugar...
Imagina una calita, yo te sirvo una clara, es verano y luce el sol, es la costa catalana. Y estamos tranquilos, como anestesiados, después del gazpacho nos quedamos dormidos. Mirando el Tour de Francia en la típica etapa donde Lance gana imponiéndose al sprint con un segundo de ventaja en el último suspiro, colgándose a sus hombros el maillot amarillo. De nuevo el chiringuito, un bañito, helado de pistacho, partido al futbolín, lanzamos unos frisbis, jugamos a las cartas y acabamos cenando sardinas y ensalada. Bebemos, dorados, hablamos, callados. La luna, la sal, tus labios mojados. Me entra la sed y pido una copa, y España se queda en cuartos en la Eurocopa...

Pero nos da igual, hoy ganaremos el mundial. Subimos a casa, hacemos el amor y sudamos tanto que nos deshidratamos. El tiempo se para, el aire no corre. Mosquitos volando y grillos cantando. Y tú a mi lado, muriendo de sueño. Cansada, contenta, me pides un cuento. Y yo te lo cuento, más bien me lo invento. Te explico que un niño cruzó el universo montado en un burro con alas de plata buscando la estrella llamada Renata que bailaba salsa con un asteroide llamado Julián Rodríguez de Malta. Malvado, engreído, traidor, forajido. Conocido bandido de la vía Láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales, y te duermes...

Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios...

Al principio, como siempre, dormimos abrazados, y cuando ya suspiras me retiro a mi espacio. Me gusta dormir solo a tu lado... de la cama, de esta cama hoy repleta de mantas en esta mañana fría, fría, fría... congelada, congelada...

11 de mayo de 2011

Tormentas.

Hoy se despide el día con una tormenta de las que hacen historia... Desde pequeña siempre me he imaginado pasando los días como hoy sentada en un pequeño sofá pegado en la ventana, de los que siempre salen en las habitaciones de las películas... Es algo que siempre he soñado tener... 

En el fondo, las tormentas no son más que el encuentro de dos masas de aire a distinta temperatura, que provocan una inestabilidad traducida en viento, lluvia, luz y sonido. Pero en mi diccionario, hace mucho que las tormentas pasaron a significar algo mucho más poderoso que un simple chaparrón... 

Cuando vives una relación, compartes muchos momentos, muchas anécdotas, y hay pequeños detalles que son sólo vuestros, como aquella canción que sonaba, aquella frase de un libro que os describía... En nuestra historia reinaban las tormentas... Cada gota de lluvia era un te quiero en silencio, cada trueno un reflejo de la impotencia que nos invadía cada vez que la distancia ahogaba, cada relámpago, la vela que iluminaba el camino de la otra cuando todas las luces se apagaban...
Hoy, un día más... echo de menos sonreír al mirar por la ventana, coger el móvil, y mandarle un mensaje diciéndole, por ejemplo: "Está lloviendo... Te quiero."

Son días como hoy los que empapan y arrugan mi vida, y en los que la poca esperanza que me queda lucha para que tampoco para ella la palabra tormenta haya perdido el gran significado que adquirió aquella noche de diciembre...

8 de mayo de 2011

Cuando alguien se sincera contigo, y te cuenta sus sentimientos, inevitablemente los comparas con los tuyos, con los que tuviste o con los que todavía no lograron desaparecer. Ella me ha contado los suyos, y aunque no creí que llegado el momento iba a actuar así, no me he enfadado, ni mucho menos. Me ha ayudado mucho, ha sido una persona que me ha marcado, y no puedo enfadarme. Al contrario, me alegra saber que tiene claro lo que siente y ha decidido luchar por ello...
Como decía se comparan sentimientos, y yo he comparado con los que creía que ya estaban guardados en un cajón, cerrados con llave, y enterrados de por vida. Resulta que por ese cajón entra un rayo de luz, una grieta impide que se guarden del todo y para siempre... Esa persona que marcó un antes y un después en mi vida sigue ahí, por mucho que me empeñe en que desaparezca. Quizás no la quiera como antes, el tiempo va cerrando heridas y lo que antes ahogaba ahora sólo molesta un poco... pero la cicatriz palpita, como palpita el corazón cada vez que alguien menciona su nombre, cada vez que mi mirada se posa en una foto, en una carta, cada vez que mi mente vuela hasta ese sofá donde empezó todo...
Se que no tiene solución, pero confío en el destino, y en eso que dicen que si dos personas están hechas para estar juntas, tarde o temprano lo estarán. Cuando estábamos juntas no había nada más fuerte en el mundo, ella era mi mitad, y yo la suya... ojalá algún día pueda volver a ser la suerte de su vida.

5 de mayo de 2011

Rodolfo Serrano.

Simple reflejo de mi realidad... 

Recuerdo muchas veces tu sonrisa cansada,
y tu piel que temblaba y tu ceño fruncido.
La dulzura que entonces tenías cuando amabas,
cuando la vida era tu voz en el teléfono.

Te imagino y te veo como eras entonces:
una niña que andaba recortando la luna,
esa tierna pereza de todos los hoteles
y esas manos, tus manos, arañando mi espalda.

Te amaba como sólo se ama lo que nunca
será nuestro. Y te amo con el mismo desastre,
la misma desazón de un futuro imposible.
Jamás hicimos planes más allá de ese instante.

Cuando cierro los ojos en la noche de otra
me recorre la lengua ese sabor marino
que habitaba en tu sexo y moría en mi boca
con la sal del deseo de tu sudor sagrado.

Recuerdo el cigarrillo que fumabas con ansia,
y el miedo de los viernes, los medios días del lunes
y el camino a tu casa. Tus lágrimas al irnos.
Y esa mano de aire que rozaba mi cara.

Te quiero todavía. Y te querré ya siempre
con la misma certeza con la que en este ahora
sé que sólo serás un recuerdo, el latido
del corazón deshecho que dejó de buscarte.

3 de mayo de 2011

Martes disfrazado.

Con un cigarro en la mano, un poco de música, de esa que con sólo oír los primeros acordes las lágrimas te desbordan, y las sábanas hasta arriba, me dispongo a escribir... De todo y de nada. Hoy no puedo destacar más que un pequeño gesto de tristeza en mi cara... ¿Te pasa algo? Me han preguntado eso durante todo el día. Pero no me pasa nada, simplemente es uno de esos días que intentan disfrazarse de domingo por la tarde, en los que lo único que te apetece es sentarte (más bien tirarte) en el sofá, con una película, un paquete de pañuelos por si acaso, y una manta para tener la sensación de sentirte más segura... más protegida... como si un trozo de tela te fuera a cubrir de todo lo que te preocupa...
Y ya es hora de dormir, otro día más que acaba con la esperanza de que el día siguiente sea un poquito mejor.
Y cierras los ojos, y piensas en ella, y sueñas con sus abrazos, con sus te quiero, con su sonrisa... y eso, sólo eso, es lo que consigue hacerte sonreír....

2 de mayo de 2011

Besos.

Y sólo con la sensación de notar sus labios sobre los míos, desapareció todo lo que esos días había ido arrastrando... Aún me parece increíble el poder de los besos... O quizás de los suyos.