21 de diciembre de 2010

22.12.2009

Hoy es uno de esos días en los que no sabes muy bien si reír o llorar...
Por un lado, está el presente, el cual estoy viviendo de una manera realmente satisfactoria... Tengo todo lo que quiero, y lo mejor es que lo estoy consiguiendo con mi esfuerzo, y no con las prisas del último momento... Realmente estoy feliz por ello...
Pero hoy, por otro lado, está mi pasado. Hoy es 22 de diciembre. Podría contar que hace un año exactamente estaba en un sofá en Badajoz, con la que era, y sigue siendo, la persona más importante de mi vida... Los juegos, las risas... y aunque fue algo totalmente inesperado, el primer beso. Ese detalle marcó el inicio de una vida llena de cambios, difíciles, pero increíbles.
Ahora, y después de 365 días, ella ya no está, nuestros caminos no se han vuelto a juntar, a pesar de tantas y tantas promesas. No puedo evitar recordarlo, y aunque sé que no es del todo bueno, no soy capaz de olvidar.
Nunca me he sentido tan querida y protegida como debajo de aquella manta, y ningún beso me ha vuelto a hacer sentir lo mismo que en ese momento...
Sí, por mi ella ya no está grapada a mi, y espero que algún día, sea capaz de perdonarme, solo para volver a mirarla a los ojos y volver a perderme con ella...

12 de diciembre de 2010

3MSC

"Los caminos se bifurcan, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir... Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña.
No pasa nada, estamos hechos el uno para el otro, y ahí está ella, y al final sólo ocurre una cosa, llega el puto invierno y no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en qué momento empezó todo, y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas... mucho antes... y es ahí, justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces,ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo..."

7 de diciembre de 2010

Sueño de una noche...

Vuelven a mí aquellos besos y el abrazo infinito bajo las estrellas. La noche parecía eterna, las caricias quitaron el frío y la inocencia jugó al escondite por unas horas. La suave brisa del mar rozaba mi cara mientras tus manos recorrían mi cuerpo. La arena nos mecía, o éramos nosotras respirando en aquel vacío que tantas noches me llena de tristeza.

El mundo a mis pies. Cerré los ojos y soñé. Tantas veces lo recuerdo... Pero eras tú la realidad, el sabor de tus labios el que me hace temblar cada noche desde entonces, y tu mirada... qué puedo hacer con esa mirada...

Tus manos rozando las mías, así empezó todo. El silencio ganó por primera vez (No encontraré a nadie que ame mis silencios como tú). El viento hizo el resto. El deseo, la pasión, la euforia ganaron al sentido común, a las promesas.
A veces vuelvo a esa noche de verano e intento rescatar lo que soñé.

Y pienso... qué habría pasado... si todo hubiera sido distinto... Si no hubiera soñado contigo, si no te hubiera besado, si nuestros caminos no se hubieran cruzado...

28 de noviembre de 2010

Feliz 29 de Noviembre.

Recuerdo como hace exactamente un año, escribí un texto parecido al que quiero escribir ahora... Pero el de hoy, respira un aire de añoranza, aunque también de felicidad y satisfacción porque, a pesar de la distancia, y de que hayan pasado muchos años, puedo volver a felicitar a mi mejor amigo.
Son innumerables las experiencias vividas juntos, los numerosos momentos increíbles, y los no tan increíbles, con su toque click, pero a la hora de la verdad, puedo decir que SIEMPRE ha estado ahí cuando he necesitado algo.
No voy a poner todo lo que me aporta, todo lo que me regala cada día, eso ya lo sabe él... Simplemente un deseo: Pasar muchos más cumpleaños a su lado, aunque ya se sabe, en Nunca Jamás no pasa el tiempo, y espero que por nosotros tampoco lo haga.
Te quiero Peter.
Felicidades.

1 de noviembre de 2010

M.

- Si te dijeran que sólo te quedan siete días de vida, ¿Qué harías?
- No lo había pensado nunca.
- (...)
- Oye, que lo de la pregunta de antes... No sé lo que haría, pero los pasaría todos contigo.

Ypunto.


"I love her because she moves in her own way..." Esas fueron las últimas melodías compartidas después de tanto tiempo, tanto tiempo en el que una sola mirada lo decía todo, un abrazo era la diferencia entre lo bueno y lo mejor, y tanto tiempo en el que poco a poco entró en mi vida. Ahora, tiempo después, me paro a pensarlo, a buscarle un porqué y la verdad, no lo tiene. Dicen que la distancia es el olvido, pero eso no es cierto, la distancia puede hacer muchas cosas, pero el olvido de una persona tan importante no lo hace la simple distancia, porque ahora me doy cuenta, que aunque el tiempo pase y no te vuelva a ver, un trocito de mi faltará porque se fue contigo.

15 de octubre de 2010

Te lo prometo.


Las promesas duelen siempre a destiempo. Serían el equivalente a criar un tigre de bengala. Sabes que al principio es monísimo, tierno, encantador, pero que algún día, sí o sí, te arrancará un brazo o cualquier otra cosa. Llega un momento en el que ya no te crees nada de lo que te dices. Es cuando te das cuenta de que, con los años, a toda promesa le ha salido un matiz. Te querré hasta fin de año, tendremos dos hijos, viviremos en una casa en la playa. Prometer es mentirle al destino. Prometer es perder por adelantado, es hipotecar lo inexorable, prorratear lo inexpugnable, autojoderse en diferido. Aunque claro, parece que prometerse cosas acaba siendo necesario para avanzar. Con uno mismo, y con los demás. Porque actúa como timón para las relaciones sentimentales: Marca el rumbo a seguir, pero para nada esperes que lo que suceda se parezca en algo al rumbo marcado. Aunque si no prometes nada, tarde o temprano te enfrentarás a la pregunta a la que se enfrentan los que comenten la desfachatez de vivir al día, de disfrutar el momento, de habitar solo y únicamente el presente. Cariño, hacia dónde va lo nuestro. Yo cada día me siento más orgullosa de mis dudas. Las únicas que, con los años, acaban siempre confirmándose. Las únicas que, con el tiempo, jamás me van a traicionar. hoy, mientras la palabras nosotros se me escurre líquida entre los dedos, me voy dando de bruces con todas y cada una de mis incompetencias emocionales. No he sido capaz de hacerte feliz, no he sido capaz de estrecharte entre mis brazos. No he cumplido casi ninguna de mis promesas. No he respondido casi ninguno de tus porqués. Y aun así, hay algo que quiero y puedo decirte: Pase lo que pase a partir de ahora, quiero que seas feliz toda la vida. Te lo prometo.


20 de septiembre de 2010

ADIÓS.

Pero... NUNCA nos quitarán el ayer...

5 de septiembre de 2010

Mundo roto.

Un millón de palabras no pueden hacer que vuelvas. Lo sé porque lo he intentado. Tampoco un millón de lágrimas, lo sé porque he llorado hasta no poder más...


Te necesito...

27 de abril de 2010

Victor.

http://www.editorialjuventud.es/3781.html

A favor de las personas con discapacidad intelectual.


22 de abril de 2010

Esbozos.

Hace días que llevo pensando en escribir… justo desde que te fuiste de mi cama.
La verdad es que no es fácil reflejar tantos sentimientos en un puñado de letras bien colocadas, contando con que mi cara y mi actitud me roban todas las frases que, en algún momento, intente plasmar en este papel.
Es realmente difícil decir adiós, ver como algo se desprende de ti para sentarse en un polvoriento sillón de autobús, en el que no estás tú… sólo la distancia. Es difícil disimular las lágrimas cuando regresas a esas cuatro paredes que, aunque ahora se antojan frías, hace unos minutos fueron el lugar más cálido en el que habías estado nunca. Caminar cabizbaja mientras la lluvia va cayendo sobre ti, a pesar de sostener un paraguas en la mano izquierda, también es difícil, porque las gotas van mojando la pantalla del teléfono que sostienes en la mano derecha, ese que cada minuto suena, con el único fin de conectar tu mundo con el suyo…
Es difícil, y asfixiante, sentarte en la cama, mirar alrededor, oler su fragancia, y no encontrar sus ojos… Estás sola, sus brazos no te arropan, sus labios no te rozan, su aliento no te acaricia… Te tumbas cubriéndote con esa manta que había fundido vuestra vida en una… Y lloras.
Sin embargo, es fácil, demasiado fácil, cerrar los ojos y dibujar en mi mente los esbozos de momentos junto a ella, y del futuro que nos espera, y eso, sólo eso, es lo que consigue hacerme sonreir…

27 de marzo de 2010

Gracias.

Todos tenemos algo que realmente nos hace felices. La mayoría se conforman con lo material, con lo que cuesta mucho pero no vale nada. En cambio, yo he dado un pequeño salto, y he aprendido a ser feliz con las pequeñas grandes cosas.
Un abrazo en mitad de la noche, el roce de una piel, la sonrisa al despertar y ver que aún sigue ahí, una mano entrelazada por la calle, un paseo matutino bebiendo café para llevar, fotos y fotos que retratan los inicios de toda una vida, coincidencias que no dejan de sorprender, besos que lo dicen todo, miradas en las que te puedes perder y no regresar nunca, frases en la pared, canciones en un bar, agua cayendo sobre el cuerpo, desorden que ordena tu vida, comidas en solitario, anécdotas en compañía, primeros encuentros, un te quiero al oído, respirar fuerte y profundo, risas nerviosas, apoyo mutuo, gestos transparentes… En definitiva, todo lo que no se puede comprar, todo lo que no se puede olvidar, todo lo que se lleva por dentro… No cuesta nada, pero vale mucho.

17 de enero de 2010

Esta soy yo.

Soy mi colegio, mi casa, soy Terapia Ocupacional, soy Salamanca, soy mis Esclavas. Soy voluntariado en un centro de discapacitados psíquicos en Madrid, soy Cercedilla. Soy Movimiento Inquietud, soy las personas que lo forman. Soy Nunca Jamás, soy los niños perdidos. Soy Tigrilla. Soy Peter Pan, Campanilla y Smeeth. Soy música, soy guitarra, soy cantar cuando nadie me oye, y que me oigan cuando canto. Soy ropa negra, pañuelos para el cuello, soy campamento con mi gente, soy mi árbol, soy mi grupo, soy María. Soy llorar al despedirme y ahogarme en las lágrimas, soy echar de menos, soy pamplinas y tonterías rosas, soy dormir hasta la una, soy no salir de casa un domingo por la tarde, soy escuchar la lluvia cuando cae, y volver a llorar, soy acordarme de ti. Soy imaginación, soy volar a tu lado, soy nervios antes de un examen, soy el frio en persona, soy la soledad voluntaria, y la compañía deseada, soy nuestros preciosos besos. Soy cañas y tabaco cuando hay algún problema, soy los abrazos de las Pascuas, soy Hache, soy Isla con mi mejor amiga, soy horas y horas en el césped sin hacer nada, soy llamadas telefónicas interminables, soy dibujos, soy post it, soy fotos en el corcho, soy hacer la cama para poder dormir, soy mi perrito de peluche, soy un bote negro de colonia, soy cartitas, soy sonrisas inesperadas, y sentimientos inevitables… Soy mensajes por las noches, soy ratitos en tu coche, soy Cáceres, soy siempre, soy vuestros nombres… Soy una persona enamorada de mi vida… soy una persona enamorada de ti.

Soy todo lo que quiero ser, y ahora, además, tengo todo lo que siempre he querido tener…

10 de enero de 2010

¿Loco e incompresible?


¿Qué es lo que nos hizo intentar conocernos, compartir momentos de una vida que se escapa rápidamente, con este sentimiento difícil de definir…? Creo que ni tú ni yo podemos decir que nos lleva a pasar tanto tiempo juntas.


Enciendo la televisión, como cada día, para escuchar noticias, buscando que eso me dé la posibilidad de tener algo más que me una a ti, y dicen que estamos viviendo otro día ensombrecido por las nubes, con lluvia bañando nuestras calles, sin embargo solo puedo pensar en que si estuviese contigo te tomaría de la mano incitándote a que nos refugiáramos en algún lugar solo escaso de claridad por decisión propia.


El solo saber de la lluvia que cae me traslada a tu lado y enlaza enseguida mi mente al recuerdo de días nublados y lluvias pasadas que alguna vez pudimos compartir, usadas como pretexto para justificar nuestras huidas del nuestro mundo real buscando algún refugio conocido, o no, en ese mundo que tan solo es nuestro.


Te veo sentada a mi lado, intentando guardar nuestra intimidad asegurando la puerta de nuestro mundo evitando así, si se puede, que alguien entre y, sobre todo, nada contamine la atmósfera que sólo tú y yo somos capaces de crear, y de respirar… la que promete unos momentos de felicidad, placer y generosidad sólo para dar a la otra lo que nunca nadie haya podido entregar.


Y entre besos y caricias veo cómo me quitas la ropa para evitar que quede algún hueco que separe tu piel de la mía. Loco o incomprensible para unos, natural para mí, eso es lo que trae la lluvia a mi mente, tu cuerpo, el mío… recuerdos de lluvias pasadas.

2 de enero de 2010

21.

Porque una noche lo puede cambiar todo, incluso para bien...

"A veces voy a ver si estás,
siempre me da por ahí..."