¿Qué es lo que nos hizo intentar conocernos, compartir momentos de una vida que se escapa rápidamente, con este sentimiento difícil de definir…? Creo que ni tú ni yo podemos decir que nos lleva a pasar tanto tiempo juntas.
Enciendo la televisión, como cada día, para escuchar noticias, buscando que eso me dé la posibilidad de tener algo más que me una a ti, y dicen que estamos viviendo otro día ensombrecido por las nubes, con lluvia bañando nuestras calles, sin embargo solo puedo pensar en que si estuviese contigo te tomaría de la mano incitándote a que nos refugiáramos en algún lugar solo escaso de claridad por decisión propia.
El solo saber de la lluvia que cae me traslada a tu lado y enlaza enseguida mi mente al recuerdo de días nublados y lluvias pasadas que alguna vez pudimos compartir, usadas como pretexto para justificar nuestras huidas del nuestro mundo real buscando algún refugio conocido, o no, en ese mundo que tan solo es nuestro.
Te veo sentada a mi lado, intentando guardar nuestra intimidad asegurando la puerta de nuestro mundo evitando así, si se puede, que alguien entre y, sobre todo, nada contamine la atmósfera que sólo tú y yo somos capaces de crear, y de respirar… la que promete unos momentos de felicidad, placer y generosidad sólo para dar a la otra lo que nunca nadie haya podido entregar.
Y entre besos y caricias veo cómo me quitas la ropa para evitar que quede algún hueco que separe tu piel de la mía. Loco o incomprensible para unos, natural para mí, eso es lo que trae la lluvia a mi mente, tu cuerpo, el mío… recuerdos de lluvias pasadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario