Llueve, y en mi ventana te echo de menos… Sí, en mi ventana, esa que cada noche permanece abierta esperando que los sueños se hagan realidad, y que sin saber ni cómo ni por qué, aparezcas para ocupar tu lado de la cama, ese hueco que SIEMPRE está ahí esperando que lo completes.
No entiendo por qué la vida juega siempre en nuestra contra, por qué la distancia se pasea entre dos personas como si no importara, como si cada centímetro que las separa no doliera, como si fuera fácil vencerla.
Pero no es así, es una tarea ardua, llena de complicaciones, imaginación, ilusiones… y desilusión, y a veces, cansa, y deseas echar por tierra todo lo que has intentado para acortar esa distancia, maldita distancia.
Y a veces, sólo a veces, la distancia física se vence, y estás junto a la otra persona, eres feliz… Pero brota un dilema… ¿Por qué estás a menos de dos centímetros de ella, y te parece demasiado lejos…?
A lo mejor te parece lo mismo... pero entre tu y yo no hay distancia... solo hay tierra. 2cm...
ResponderEliminar