30 de abril de 2012

Miedo.



Hace un par de años, tuve miedo. Miedo de mirar a esa persona como nunca había mirado a nadie, miedo de querer más que sus abrazos, miedo de sentir lo que empezaba a sentir... Ese miedo ya pasó. Cambias tu forma de ver las cosas, y lo que antes te paralizaba ahora es algo normal.
Hoy tengo miedo, miedo de perderte... Miedo de que algo no encaje y desaparezcas ante mis ojos. Miedo de que una palabra a destiempo pueda cambiar las cosas. Llegaste y tuve miedo de ver cómo avanzaba todo. Y ahora vuelvo a sentirlo, lo puedo palpar. Si no estás me siento vacía, me siento incompleta. Y ahora no te has ido, pero ya te siento lejos, ya te echo de menos. Quisiera demostrarte que eres lo primero, que no he deseado  tanto una piel en muchos meses, que tus besos son una necesidad, y que pase lo que pase, estoy aquí, para ti.
Nervios, incertidumbre, impotencia, inseguridad, falta de aire... Me tienes ganada. Solo te pido, no te vayas.

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