¿Habéis sentido alguna vez esa extraña sensación de que todo en lo que estás volcando tu vida se te escapa poco a poco de las manos? Como si de repente se fuera desvaneciendo entre las sombras, y no puedes hacer nada por evitarlo...
Yo siento que la pierdo poco a poco. En este caso no se disuelve en la sombra, se pierde en la distancia... Esa distancia que día a día nos separa y no podemos darnos todo lo que soñamos.
Entró en mi vida sin avisar, me ilusionó, incluso me atrevo a decir que poco a poco me fue enamorando, dedicándole 5 minutos más de mi tiempo cada día, hasta que no quedaba un sólo milímetro de mi cerebro que no pensara en ella, hasta que los resquicios de lo que tuve desaparecieron del todo.
Ahora tengo miedo. Miedo de no volver a abrazarla, de no volver a sentir sus labios, miedo de volver a lo de antes, al dolor...
Con 19 años y toda mi inocencia puedo decir que me he enamorado una sola vez, completa y absolutamente... Creo que por segunda vez lo estaba logrando, hasta que la inseguridad y ese algo que falta apareció.
Se hace camino al andar, dicen... Sigamos nuestro camino, y vayamos resolviendo dudas, pero JUNTAS...